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El P. Harvey Visita Roma – Una Entrevista con el P. Harvey (Patricia Size entrevistando) |
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Pat: Estamos aquí en nuestra propia
oficina para hablar un poco sobre el viaje que acaba de hacer a Roma este Año
Jubilar - ¿estuvo ahí del 10 al 16 de febrero?
Fr. Harvey: Es correcto, en esas fechas estuve ahí y fueron seis días llenos de toda clase de cosas emocionantes. Por supuesto, lo más importante que ocurrió fue visitar al Santo Padre dos veces en tres días. A través de los buenos favores de dos obispos americanos fui capaz el 14 de febrero, Día de San Valentín, de celebrar Misa con el Papa. Fue tan emocionante. Sabía que este obispo particular estaba tratando de hacer que yo celebrara Misa con el Papa. Yo no estaba seguro si pasaría y la noche anterior, la noche del domingo alrededor de las 7:30 mientras estaba cenando, una llamada telefónica cayó: "Por favor díganle al P. Harvey que se reporte en la puerta de bronce en el lado este del Vaticano." Fui ahí a la mañana siguiente faltando 20 minutos para las siete y entré casi de inmediato y esperamos. Nos llevaron al piso superior. Teníamos nuestras vestimentas con nosotros. Nos vestimos y a las siete y quince estábamos listos. El Santo Padre estaba arrodillado en la capilla completamente solo y en ese momento los laicos, cuarenta de ellos y cuatro sacerdotes, estábamos afuera y después entramos, cerca de cinco minutos antes de que comenzara la Misa. Habían cuatro sacerdotes - uno era un benedictino de Austria y yo era el único sacerdote de América y habían dos sacerdotes franceses.Pat: Usted era el sacerdote mayor concelebrando, ¿verdad?Fr. Harvey: Yo era el sacerdote mayor. Me colocaron a la izquierda del Santo Padre. Estaba muy cerca del Santo Padre y me sentía caminando en el aire. Usamos latín. Usamos el canon número 2 el cual es el más corto de los cánones. Él no dio homilía, sólo oró por todos y yo estaba tan emocionado por todo que cuando me llegó el turno de hacer las Oraciones por los Fieles Difuntos del día, no había visto el texto en latín en años, y comencé a leer la primera parte que era para Misa de funeral. El secretario del Papa me interrumpió y dijo la correcta. Realmente yo no estaba avergonzado - pensé "Bueno, estoy aquí de todas maneras, tú sabes, aún si comencé con la oración equivocada y el obispo continuó con la correcta." Entonces el Papa nos dio el Beso de la paz, a cada uno de nosotros y continuó la Misa muy recogidamente y después de Misa nos pusimos nuestra ropa y el cuello clerical y todos fuimos a visitar al Santo Padre en fila y habían austríacos, tres alemanes, unos pocos americanos. Brian Benestad de la facultad del Assumption College estaba ahí con su hija Maggie y el Papa habló a cada uno de nosotros - no habló mucho, sólo nos dejó decirle quiénes eramos y asentía con la cabeza, así que le dije que yo era el Director de Courage - el ministerio para gente homosexual, y eso fue todo lo que dije y él asintió, más tarde sentí que yo debía haber dicho más. Pero no querían que hablaras mucho. La única persona que tuvo oportunidad para hablar fue Madame LeJeune, cuyo esposo había muerto de cáncer pocos años atrás y Madame LeJeune ve al Papa bastante seguido. Ella fue lista - era la última en la fila y no estaba presionada por tener a alguien después de ella. Así que yo les recomendaría que si alguna vez van a hablarle al Papa párense al final de la fila. En todo caso eso fue el lunes y estaba emocionado por ello, y salí de la audiencia y no estaba preocupado de eso. Tuve el desayuno bien temprano en la mañana, entonces inmediatamente me fui a la Capilla Sixtina donde pasé dos horas y media - no solamente en la Capilla sino que en los cuartos adyacentes. También fue emocionante para algunos visitantes americanos - una de ellas era artista y estaba explicándole a su madre y a sus dos hermanas todo lo que veían - era algo bello - eso fue el lunes. Después, por supuesto, supe que iba a poder ver de nuevo al Papa en la audiencia general el miércoles habiéndole escrito al arzobispo James Harvey, el otro obispo americano. Estaba sorprendido el día anterior a la cita, el 15 de febrero, cuando llevaron a mi residencia un boleto especial. No sabía cuán especial era. Hay 25000 personas en la plaza y proseguí para pasar. "No, no," dijo el Guardia Suizo, "por ahí, por ahí." Y entonces de repente había espacio libre y les mostré el boletito. El Guardia Suizo me saludó. Subí al espacio vacío, el único, y ahí habían personas en ambos lados. Ahí era por donde el Papa bajaba, tú sabes, ese largo pasillo entre las secciones. Subí al escenario y ví a un arzobispo y dije ¿conoce alguien al arzobispo James Harvey? Él dijo "Sí, yo soy el arzobispo James Harvey y usted es el P. John Harvey - ¡la gente nos confunde!" Y entonces me condujo y nos sentamos. Me dijo que su buen amigo, el obispo Raymond Burke de LaCrosse, había pedido que yo celebrara la Misa y se encargó de ello y él me dijo "Me encargué de esto igualmente - ahora usted está justo aquí al frente y tendrá la oportunidad de ver al Papa una segunda vez," y entonces le dije "¿Podría tomarme una fotografía con usted por el bien de mis parientes que tienen el apellido Harvey?" así él posó para mí y un joven de dieciseis años usó mi cámara y nos tomó una fotografía. Despúes de eso atendimos a la audiencia y contrario a todos los reportes pasados, el Santo Padre puede tener la enfermedad de Parkinson pero su voz estaba muy firme y habló por casi una hora en cerca de seis o siete idiomas diferentes, tomando una pausa mientras un sacerdote introducía un nuevo grupo - los ucranianos, los polacos, los irlandeses, los escoceses - tú nómbralos, ahí estaban todos. Cada vez que introducían un grupo daban vítores. Un grupo llevó una banda y era una delicia estar ahí - también era un bonito día soleado. Continuó bellamente, entonces creí que todo había terminado y que había que salir del estrado pero no, no - el arzobispo Harvey dijo que me pusiera en fila y fuimos hacia el Papa otra vez y te arrodillas y esta vez sí le dije que yo era el Director de Courage el cual es un ministerio para hombres y mujeres católicos con tendencias homosexuales. Dije que teníamos un programa serio de castidad y él dijo "¡Bien!" y ese fue el final de mi conversación - él sólo dijo una palabra - eso está bien. [El Papa le dijo una vez a David Morrison, miembro de Courage, autor y periodista, que "Courage está haciendo el trabajo de Dios", así que ya sabíamos que el Santo Padre apoya este ministerio.] Entonces salí nuevamente, caminando en el aire y eso fue lo que pasó ese día.Pat: ¿Cómo sintió usted, P. Harvey, como sacerdote, el haber podido besar el anillo y concelebrar la Misa, todas esas distintas experiencias que pudo compartir con el Vicario de Cristo?Fr. Harvey: Bueno, en realidad yo había esperado poder hacerlo pero no quise insistir. Me figuré: el Santo Padre no está tan bien pero por otro lado al menos estaré entonces en la audiencia general. Por supuesto a través de la intercesión de Patricia Size visitando al obispo Burke este dijo "Ciertamente me aseguraré que él celebre la Misa con el Papa" y así es como sucedió. Yo estaba emocionado. No esperaba una Misa con el Papa - eso era lo más inesperado - y no sólo celebré Misa con el Papa sino que justo a su lado, en el lado izquierdo - él me dio el beso de la paz. Era lo más emocionante de toda una vida. Nunca lo había visto así de cerca. Lo ví en la beatificación de la Madre Laoni y eso fue en 1992, pero él estaba entonces lejos de mí como lo está segunda base de la base del bateador así que esta vez yo estaba mucho más cerca y fue en realidad una bella experiencia. Era una auténtica experiencia ver a la gente en la fila después de la Misa - había una pareja francesa con dos niñas, el Santo Padre levantó a cada una de las niñitas y las besó en la frente. Otra tenía un bebito y él hizo lo mismo, tú sabes. Él hizo una pausa por los niños - pasó tiempo con niños. Es justamente cuan sensitivo es este hombre - fue la experiencia de una vida. Sólo quiero agradecer a Dios que tuve este privilegio y estoy agradecido al obispo Burke y al arzobispo James Harvey por lo que hicieron. Ver al Vicario de Cristo y verlo en acción, hablando a todas esas distintas nacionalidades, yendo de un idioma a otro y de vez en cuando haciendo una broma en un idioma particular - es increíble y tan contrario a la imagen que presenta la prensa, la de un anciano endeble pasándola - bueno, él no estaba endeble cuando lo ví, eso es todo lo que puedo decir. Hay un vigor ahí y su mente es tan aguda.Copyright (C) 2000 Courage |